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Estrés, ansiedad, angustia, miedo y pánico. Tristeza, depresión y felicidad

Estrés, ansiedad, angustia, miedo y pánico. Tristeza, depresión y felicidad.

Diferencias entre el estrés, la ansiedad, la angustia, el miedo y el pánico.

En general, las tres primeras son lo mismo, solo que un escalón más elevado…

  • ESTRÉS

La persona anímicamente está muy motivada, y absorbida por su actividad, necesita hacer las cosas bien y el conseguirlo le resulta gratificante. Prioriza esta actividad ante el resto de las actividades normales que conlleva la vida, como: comer, dormir, relacionarse con el entorno (familia, amigos…), atender a sus necesidades de salud, incluso no plantearse ni siquiera si lo que esta haciendo es realmente tan importante. Y por supuesto no es consciente de su conducta. La negaría si alguien se la hiciera ver.
Esta conducta el la que promueven las empresas a sus trabajadores, subliminalmente y ellos aceptan de forma inconsciente.

  • ANSIEDAD

Es un estado de ánimo forzado, un escalón más alto que el estrés. En este caso, además de la situación anímica de la persona estresada, es un estado anímico de permanente superación hasta el límite de sus posibilidades, la persona considera imprescindible vivir así para llegar a la misma altura que las otras personas de su entorno. Este razonamiento del ánimo evidentemente va por el subconsciente por lo que:
La persona sometida a ansiedad niega absolutamente la existencia de su ansiedad, exponiendo su cuerpo físico a un funcionamiento forzado, que pronto le pasará factura.

  • ANGUSTIA

Anímicamente esta persona ve como se le están acabando los recursos, hace esfuerzos sobrehumanos para estar a la altura de lo que él piensa sería socialmente lo normal, su autoestima disminuye a pasos agigantados, al ver que de un momento a otro le pueden fallar los recursos, sociales, físicos o económicos. Sus neuro-transmisores se disparan, su cuerpo no funciona bien. Se encuentra muy vulnerable y la aparición de una enfermedad grave, es cuestión de tiempo.
La persona se encuentra mal, pero no conoce la gravedad del proceso real que está ocurriendo anímica y físicamente en su organismo. Y no se atreve a pedir ayuda. Esta situación puede darse en algunas personas en determinadas situaciones, como: el post parto; padres o madres de familia agobiados; los exámenes; los viajes… etc.

  • MIEDO

En este momento el organismo sin que se de cuenta la persona cambia de tener una actividad del Sistema Nervioso Simpático (Adrenalina) a que se active el Sistema Nervioso Parasimpático (Acetilcolina). Ahora determinadas funciones se enlentecen, baja el nivel de alerta y pueden llegar a sentirse paralizados, la tensión arterial y la frecuencia cardiaca disminuyen, el cuerpo le pesa, se es poco eficaz y esta en malas condiciones para tomar decisiones. En este estado la persona va perdiendo la capacidad de defenderse.

En esta situación se le pueden desencadenar mas fácilmente algún tipo de problemas funcionales, como la diarrea (de ahí la famosa frase: “cagarse de miedo”), aumentan los problemas de vesícula, la ulcera gástrica y la hernia de hiato, el individuo debe procurar salir de esa situación, para ello debe reconocerla tomándose el pulso, y si se tiene una frecuencia cardiaca más baja de lo habitualmente es que estas en este estado ( ejemplo: de 75/pm puedes llegar a 50/pm o incluso a 40/pm, si son más bajas, estas entrando en pánico).

  • PÁNICO

Es un escalón más arriba que el miedo. La persona está paralizada. El estado de ánimo ha sobrepasado ya el limite de sus posibilidades, escapa a su capacidad de controlar el entorno.

Está ante lo desconocido, ante el abismo. No piensa con claridad, ya no es capaz de valorar la intensidad del problema que tiene delante, por ello su respuesta no es proporcional. Sus esfínteres se relajan por completo, orinándose y defencandose encima. Su pulso desciende vertiginosamente pudiendo llegar a una parada cardiaca.
Se puede esperar de él cualquier reacción, desde una reacción ilógica, hasta el suicidio.

A veces la persona, incluso pueden dar la vuelta a su Sistema Nervioso Vegetativo y pasar del Acetilcolina que esta bañado a tener un chute máximo de Adrenalina y crearse una situación de ansiedad máxima y angustia controlada por la Adrenalina que le aporta fuerzas extraordinarias para huir de esa situación con un impulso de supervivencia no voluntario.

 

 

Diferencia entre las emociones contradictorias del ser humano

 

  • TRISTEZA

La tristeza como la pena, si es un estado temporal y proporcional a determinados acontecimientos trágicos vividos, es normal, y sana. Cuando dura más de lo normal, ya es enfermiza, patológica.
Aparece como una emoción que nos invade, incluso con síntomas físicos como nauseas, cefaleas… Con la pena, el aliento y la respiración pueden estar constreñidos, la persona suspira frecuentemente… La sangre es arrojada hacia el interior de los órganos vitales. El Cutis palidece.
Inicialmente, hay que dejarse invadir por la pena, hay que hacer el duelo, de cualquier pérdida, pero pasado un tiempo prudencial, hay que intentar pasar las emociones a sentimientos. Las emociones son sensaciones compartidas con los animales, los sentimientos son algo mas elevados y propios de los seres humanos. Los sentimientos se pueden mantener toda la vida y no afectan al estado anímico.

  • DEPRESIÓN

Es como una manta que envuelve a la persona y dificulta la visión. No se ve más allá de la manta. Ningún rayo de esperanza puede penetrarla  y cuanto más triste, mas fuerte se agarra la manta y menos se puede ver. Es un círculo vicioso.
Uno de los caminos que pueden ayudar a tirar de la manta es el espíritu de servicio a los demás.
El sufrimiento que crea la depresión se manifiesta a través del dolor. La energía bloqueada, se expresa a sí misma y el dolor es el único medio de expresión que encuentra como lenguaje… Dolor y confusión que es la imagen de la identidad triste que la persona es por dentro.
La Serotonina es un neurotransmisor relacionado con las emociones y el estado de ánimo. Ejerce una gran influencia sobre el sistema psiconervioso, por lo que frecuentemente, los bajos niveles de Serotonina explican en parte los problemas de las personas deprimidas, por lo que también se la denomina la hormona del humor.La Serotonina se puede reponer químicamente a personas con depresión, pero también las personas podemos hacer que nuestro cerebro segregue Serotonina y con ello mejorarnos el ánimo. Esto puede realizarse sobre todo a través de la alimentación (chocolate negro, pescado azul, carne, legumbres, frutos secos y semillas, fruta del tiempo), y sobretodo “Risoterapia”.

Hay que reunir fuerzas, romper el círculo, ponerse en pie y no tener miedo de arrojar la manta. Afuera brilla el sol, dentro acecha oscuros temores.

  • FELICIDAD.

La felicidad o alegría son un estado de expansión, extraversión y elevadas vibraciones. Al contrario de la pena, que es un estado de contracción, introversión y bajas vibraciones. En ambos estados, el sentido del tiempo se desvanece y el momento llega a eternizarse.
Con alegria, la respiración fluye sin restricciones. El corazón se abre y la sangre recorre el cuerpo. El cutis se enciende vibrante y vital.
Los neurotranmisores cerebrales implicados en la alegría y la felicidad son las endorfinas, los cuales son péptidos opioides endógenos que funcionan como neurotransmisores. Son producidas por la glándula pituitaria y el hipotálamo en el ser humano.
Tienen una estructura similar a los opioides externos (opio, morfina, heroína, etc.) y se segregan habitualmente en el organismo en respuesta a situaciones de dolor para hacerlas frente.
Las endorfinas producidas por nuestro cerebro también son capaces de producir sensación de placer y de bienestar. Son similares a las opiáceas externos, en su efecto analgésico y de sensación de bienestar.
Las personas que ingieren opiaceos externos como son la morfina, fentanilo, buprenorfina, tramadol, codeína etc… las glándulas de su cerebro destinadas a segregar estas endorfinas quedan atrofiadas y dejan de segregarlas, por ello sus síndromes de abstinencia son muy acusados.

Las personas pueden hacer que su cuerpo segregan endorfinas para encontrarse mejor, a través del el ejercicio físico  la excitación sexual, el consumo de alimentos picantes o el chocolates y sobretodo la risa.

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